lunes, 28 de noviembre de 2011

Capítulo 12


- POV Sam -

¡Heyyyyy, Sammie-Manny! Lo primero que hizo Daniel en el momento que llegué fue abrazarme fuertemente.

Y sorpresivamente… no olía a ningún tipo de alcohol que pudiera reconocer, en realidad ni siquiera tenía olor. Lo más fuerte que podía sentir era su colonia, pero a parte de eso, nada en realidad.

Dan, suéltame ni siquiera se movió Dan, me estás abrazando muy fuerte… le advertí. No es que no soportara la fuerza, estaba rodeada de hombres, a veces… podía ser más bruta que ellos ¡Daniel!

Dan, sería mejor si la dejaras respirar intervino de pronto Alex entrando por la puerta del dormitorio de Liam.

Clarí-simo dijo el sonriente.

Bueno… por lo menos no es de los que se pone todo melancólico rió Liam que luego miró a Adam con una sonrisa confidencial.

Oye, no es algo que me guste experimentar del todo ¿si? No es mi culpa se defendió él Por lo menos no me pongo agresivo dijo Adam mirando inquisitivamente a Alex.

No me metan en eso, no puedo controlar mi reacción.

¿De qué estaban hablando?

Chicos… ellos siguieron hablando.

Oh, claro. Estaban en su momento Sam-no-tiene-la-suficiente-testosterona-como-para-entrar-a-la-conversación. Odiaba realmente cuando ocurría eso, me excluyen de cosas que no deberían, como si no fuese digna de su confianza… o peor, como si intentaran protegerme de algo porque era una chica. Machistas.

¿Podemos dejar esta conversación para después? intervino Alex mirándome de reojo.

No se detengan por mi, muchachos, si es muy importante puedo esperarlos. O mejor no espeté molesta.

Los miré por última vez con una sonrisa sarcástica y salí lo más rápido de ahí. O éramos todos o ninguno, ese era uno de nuestros lemas, y obviamente me estaban dejando de lado sobre algún tema que no podía entender el porqué de que no podía enterarme.

Idiotas.

La verdad es que no tenía ganas de volver a mi casa, mis padres habían salido a ver una película y no se me apetecía estar sola, tampoco podía ir a la casa de Tom, no tenía a nadie quien me llevara, mi circulo comenzaba y terminaba con los idiotas que tenía como amigos y que ahora estaban en el dormitorio de Liam.

Saqué mi teléfono celular para revisar mi lista de contactos y saber a quien podía llamar. Bien… nadie siquiera que valiera la pena.

Meta del próximo curso: conseguir amigas, pensé para mí misma, ya era hora que me conectara con gente de mi propio sexo.

De pronto la bocina de un auto sonó justo a mi lado, me giré, esperando ver a los chicos, pero me sorprendió bastante cuando vi a Luke sonriéndome desde el asiento del conductor.

¿Qué haces tan solita esta noche, querida Sam? ¿Y tan lejos de tu casa?

¿Lejos de mi casa? No he caminado tanto…

Miré hacia atrás y me fijé en las casas y la calle en la que estaba. Guau, realmente había caminado bastante, había pasado hasta la casa de Adam, y eso era harto.

Yo…

¿Vas a la fiesta de mi gran amigo Tom?

Yo… Bien hecho Sam… la mejor palabra que has podido decir, pensé sarcásticamente Sí, en realidad pensaba en hacerlo.

¿Quieres que te lleve? Ni siquiera lo dudé.

Claro

Me subí con un sentimiento de incomodidad, algo normal, después de todo no veía a Luke todos los días, ni siquiera teníamos una relación tan cercana.

¿Qué hacías por aquí? Digo… ¿no eres casi vecino de Tom.?

Salí a hacer un par de compras. Lo que me recuerda… ¿quieres acompañarme?

No tengo problema le mentí, la verdad era que sí tenía un problema. No quería estar a solas tanto tiempo con él.

Mi teléfono empezó a vibrar, miré por la pantalla para ver quien era y corté de inmediato. Alex podía esperar, al igual que yo lo hice con su estúpida conversación secreta.

¿Era tu amigo?

Tengo varios amigos, Luke.

Ciertorió ¿Era Alex? asentí con la cabeza Oh, entonces se han peleado. no era una pregunta, realmente lo sabía.

No es tan obvio de saber, Sam, pensé para mi misma sarcásticamente. Después de todo le había colgado a mi mejor amigo.

Algo así.

¿Algo así? volvió a reír cuando lleguemos a casa de Tom te daré algo para que se te pase el enojo, no querrás decirme que no.

¿Qué cosa? pregunté con la duda en mi tono de voz.

Tranquila, no voy a envenenarte. ¿Le creo? Bueno… no tenía razón para mentirme.




Por suerte las compras fueron bastante rápidas. Y no me sorprendió nada el hecho de que hayamos llegada a una casa y no a un supermercado o algo parecido, el tráfico de tragos dentro de los menores de edad en esta ciudad era fantástico.

Había ya mucha gente cuando llegamos a la casa de Tom Delaroy, además de muchas llamadas perdidas por parte de mis amigos. Lo había puesto en silencio para que no me molestara, además lo último que quería hacer era hablar con alguno de ellos.

En el momento que nos estacionamos frente a la puerta de Tom alguien gritó:

¡Llegó Luke con los suministros!

 ¿Suministros? ¿En serio? No esperaba que gritaran alcohol, pero ¿suministros? Sonaba tan chistoso…

¡Están en la maletera! gritó Luke de vuelta Sean, ayúdame a bajarlos.

El primer chico en gritar se fue directo a la maletera mientras un montón de gente se empezaba a acercar para recibir pronto su ración. Luke se acercó a mi puerta y la abrió por mí, sorprendentemente.

Estaba tan acostumbrada a estar con chicos que este tipo de cosas no me pasaban todos los días, muchas veces era uno de ellos.

Gracias susurré algo cohibida, era algo extraño para mí.

No hay problema.

¿Quién es la chica, campeón? ¡No pierdes el tiempo! le dijo Sean con una sonrisa.

Toda la gente que se había puesto cerca del auto de Luke empezó a gritar, ese típico sonidito que hacían cuando habían dos parejas, cosa que no somos, por supuesto.

¡No molesten! gritó Luke divertido La avergonzarán.

La verdad. Ya lo habían hecho.

Y ya la conoces, es Samantha Laurent.

¡Qué hay, Sam! reí, Sean era un tipo bastante simpático. ¿Quieres algo de esto? Se acabará tan rápido que apenas podrás probar algo.

No te preocupes, le daré algo especial a ella. me miró con una sonrisa coqueta que revolvió mi estómago.

Que dulce. Entiendan el sarcasmo.

¡Diviértanse!nos dijo giñándonos el ojo ¿o fue sólo a Luke? ¡Ey, aún no! le gritó a un muchacho que intentaba sacar una lata de cerveza. Pero no pude ver como seguían peleándose. Luke ya nos había hecho entrar a la casa.

¿Qué me vas a dar?

¿Aún dudas de mi, linda? Sí.

No, sólo por curiosidad.

Es un secreto familiar para las tristezas.

Pero no estoy triste.

Y surge el mismo efecto cuando estás molesta. Oh…

Nos fuimos por una puerta especial dentro de la cocina de Tom, era divertido la manera en que Luke se movía dentro de ahí, como si fuera su propia casa.

Esta es la bodega del padre de Tom. Tiene todo lo que podríamos necesitar. Seguí callada mientras veía como tomaba un vaso y lo dejaba arriba de una mesa.

Luego tomo cuatro botellas, y me sorprendí de que no se le cayeran, y virtió un poco de las cuatro dentro del vaso.

¿Estás seguro de lo que haces? no quería terminar en el hospital.

Por supuesto. No te preocupes, realmente después querrás saber lo que te has tomado.

Me entregó el vaso y lo olí primero antes de tomar el primer sorbo. Extraño, era la única manera en la que podía describirlo.

Ahora salgamos. Tenemos una fiesta de la que disfrutar.

Al salir me encontré con la sorpresa de ver a tres de mis mejores amigos parados al frente de la puerta por la que acababa de salir, sólo Daniel no estaba entre ellos.

¿Dónde estabas? Alex fue el primero en preguntar, tenía los brazos cruzados y con el ceño fruncido.

No la molestes, Hathaway. Estoy tratando de hacerla sentir mejor, no arruines mi trabajo.

¿Por qué no contestaste tu teléfono? preguntó Adam, ignorando olímpicamente a Luke Estábamos preocupados.

¡Creímos que te habían asesinado! Oh Dios… Puse mis ojos en blanco.

Me topé con Luke mientras caminaba. Él se ofreció dulcemente en traerme. Alex bufó.

Benson y la palabra dulce no pueden ir en la misma oración, Sam.

Como sea… ya vieron que nadie me ha matado miré a Liam Y mejor preocúpense de Daniel o de su conversación que no puedo saber, o ambas. No me interesa.

Cogí el brazo de Luke para irme, pero Alex me detuvo.

¿En serio sigues enojada por esa estupidez? me preguntó.

¿No acaba de decir eso, verdad?

¿Estupidez? Estupidez es que no confíen en mi para contarme lo que sea que estuvieran hablando. Y sí, aún sigo molesta.

No era para tanto, pero lamento que te sientas excluida arrugué mi frente.

¿Esa iba a ser su disculpa?

Ni siquiera lo miré y me fui de ahí junto con Luke, pero no sin antes tomarme un largo y apresurado sorbo de lo que sea que me haya dado. De todos modos se sentía genial en este momento. Luke Benson tenía razón después de todo.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Capítulo 11


Casa Delaroy. 9 PM

Debe estar bromeando. Me duelen todos los músculos y siento que me caeré en cualquier momento.

Estás sentada, Sam. Hace horas le recordé. Pues después de haber llegado del partido de fútbol lo primero que hizo fue tirarse en mi cama y de ahí no se ha vuelto a parar.

¿Es que Daniel no se cansa?

No creo que sea necesaria esa pregunta Sam suspiró.

¿Cuánto queda? miré el reloj de mi celular y reí, Sam no estaría feliz con la respuesta que le iba a dar.

Una hora. Me miró con los ojos abiertos y saltó de la cama.

¡No voy a estar lista en una hora!

No hablas en serio Con una hora tenía tiempo de sobra, no era tan difícil ducharme y ponerme ropa nueva.

Sam se puso al frente mío y me miró con cara seria y algo molesta. Y luego recordé que era mi amiga, esto me pasaba bastante seguido, pero me era imposible tener que recordarlo seguido; y Sam debería entenderlo ¡acababa de jugar un partido de fútbol conmigo! ¿cuántas chicas hacían realmente eso?

Pasaré ese comentario por alto porque supongo que estás cansado, así que llama a Daniel y dile que pasen en una hora y media. Se acercó hasta la puerta para salir de mi habitación, pero antes de irse me miró Pero prometo estar lista antes de tiempo.

Era increíble ¿era necesario tanto tiempo? Digo… ¿qué tanto tiene que hacer? Una ducha, ropa limpia y listo. Negué con la cabeza y me metí al baño, a veces no podía entender a las chicas.


***

La puerta de mi habitación sin ningún aviso, pero no me molestó en el momento que vi entrar a Sam, si hubiera sido mi madre… la reacción hubiera sido distinta. Lo que me sorprendió fue verla llegar con un gran neceser y su alisadora de pelo ¿qué pensaba hacer?

¿Sam, qué piensas hacer con todo eso? no me miró, simplemente entró al baño de mi habitación, sacó un par de cosas que tenía arriba del mesón y las reemplazó por las suyas, conectó su alisadora a la corriente y me miró.
Me voy a arreglar aquí.

¿No tienes acaso tu propio baño? No es que me molestara su presencia, ¿pero traer sus cosas de chicas hasta mi baño? Eso era demasiado.

Es un experimento, Alex. Tal vez, si no veo tantas distracciones, me arregle con sólo lo que tengo y no pierda tiempo. Suspiré, pero le sonreí.

Está bien, haz lo que quieras. Yo veré televisión.

Claro, claro Obviamente no iba a quedarme a ver como se arreglaba.

Las chicas no deberían perder tanto tiempo en eso, la verdad. De todas maneras, Sam se veía linda con o sin maquillaje. Y aunque siempre he tratado de convencerla acerca de eso, nunca me presta atención con respecto a ese tema.

¡Mierda! levanté una ceja y miré hacia la puerta del baño donde ella estaba chupando su dedo índice Maldita máquina caliente.

Creo que esa es una señal le dije divertido.

Eso definitivamente no es una señal. No es la primera vez que me ocurre y para tu información mi experimento está funcionando de maravilla, sólo ha pasado media hora y sólo tengo que terminar de peinarme.

Por favor que no me diga que ahora vendrá siempre arreglarse acá, por favor… Mi dormitorio era un santuario para chicos y eso incluía mi baño. Por más que Sam pasara todo el día acá, ella respetaba eso del espacio masculino y nunca antes había traído cosas de niñas. Exceptuando esa semana en que sus padre se fueron de viaje y la dejaron al cargo de los míos, ahí había tenido que traer todos sus juguetes, y todos sus juguetes incluían muñecas de todos los tamaños con sus accesorios, había sido horrible.

Así que tendré que inventar una manera de que pase en mi propia casa Gracias al cielo…

En todo caso, si quieres… cosa que espero que no puedes venir a mi casa cuando estemos realmente contra el tiempo ¿qué? Soy su amigo, tengo que darle mi ayuda, sólo espero que no se lo tome realmente en serio y que haya entendido que podía venir siempre y cuando estuviéramos contra el tiempo.

Sam me sonrió antes de volver a verse al espejo, se despeinó su cabello castaño e hizo poses divertidas mientras se veía.

No me digas que haces siempre eso ¿Es parte de tu ritual?

Bueno… tengo que saber que me bien de diferentes maneras.

Puse en blanco mis ojos, chicas…

¿Vendrá Liam por nosotros?

No lo sé. Lo llamaré tomé mi teléfono y marqué su número, ya me lo sabía de memoria.

En el momento que contestó, un grito hizo alejarme de mi teléfono automáticamente, las risas de fondo eran demasiado fuertes para volver a ponerlo en mi oreja.

¡Es Alex! gritó Daniel, de una manera tan fuerte que hasta Sam pudo escucharlo. ¿Qué hay de nuevo Aleeeeex?

Escuché como un forcejeó por parte de Daniel, acompañado de unas cuantas palabrotas, tan típico de él. Lo que me preocupaba era que obviamente no estaba con sus cinco sentidos alertas.

Lo siento, llegó así a mi casa y no puedo simplemente echarlo se disculpó Liam por él. Sólo me reí, sólo esperaba que no haya hecho lo que creía que había hecho.

No puedo creer que le hayas dado espeté algo molesto. Creí que sólo se restringía a tu persona. Sabes como es Daniel, Liam.

No me regañes, él la pidió porque lo necesitaba. Cada persona necesita alejarse de la realidad un par de veces.

Como sea, Sam pregunta si vendrás por nosotros. estaba algo molesto y prefería meter a mi mejor amiga como un tipo de mediadora. Pero creo que esa no sería una buena decisión.

No te adelantes amigo, yo no he fumado. Y es mejor que ustedes vengas, Adam está por llegar.

Esta bien colgué sin esperar algún tipo de respuesta. Todavía no entendía como es que Liam podía llegar a ser tan irresponsable.

¿Qué ocurrió? ¿Por qué Daniel gritaba como loco?

Está muy emocionado por comenzar la maratón Sam levantó una de sus cejas, cuestionando la respuesta que le estaba dando, claro, realmente no era la más convincente que le podía dar, pero lo más cercano a la realidad que le podía decir.

Si se enterara que Daniel fuma algo más que simples cigarros Marlboro no le haría para nada bien, además no quiero que tenga alguna idea loca de querer probar algo que realmente no era de su incumbencia.
Alex, sonaba como… ¿es que ha estado tomando ya?

Sí, supongo Bueno, al parecer eso sonaba mucho más convincente Hay que ir a la casa de Liam.

Mmm… claro, ordeno y nos vamos.

Te espero abajo.

Agarré mi villera y las llaves de mi casa antes de salir de mi habitación, mi madre no iba a abrirme en la madrugada para que pudiera entrar a mi casa.

¡Estoy lista! dijo Sam saltando a mi lado.

Creo que ya aprendiste la lección ¿cierto?

Le pregunté mientras comenzábamos nuestro camino hacia la casa de Liam, luego de lo que ocurrió en la casa de Megan, esperaba que su espíritu rebelde se haya aplacado bastante.

¿Qué lección?

Oh… ¿ahora no recuerdas? Déjame refrescarte la memoria, ¿a qué te suena lo siguiente: casa de Megan Hutt?

Esa lección…

Sí ¿qué aprendiste con eso?

A tomar con moderación me respondió sonriente. Bien, era una buena respuesta, sólo esperaba que no tuviera que tener que cargarla otra vez.

Cuando llegamos la persona que nos abrió la puerta no fue Liam, sino Adam que tenía cara de aburrimiento. Lo miré con una sonrisa para levantarle el ánimo, sólo suspiró y apuntó con su dedo índice el piso de arriba, donde estarían Liam y Daniel.

¿Están bien? preguntó.

¡Oh! Están perfectamente me respondió con ironía. Sam miró a Adam y luego a mí, sin entender nada.

Así que simplemente subió las escaleras sin esperar a ninguno de los, al parecer se había enojado, sabe que escondemos un secreto, bueno… más bien soy yo quien le esconde algo, porque si fuera por el resto de los chicos ella ya sabría que de vez en cuando Liam fumaba weed, y que de esos de vez en cuando alguno de los chicos incluyéndome han estado presentes para conocer de la experiencia.

Dime que Liam no lo ha hecho esta vez.

Nop, sólo se está burlando de Daniel, le está siguiendo la corriente  asentí con la cabeza, iba a ser definitivamente una larga noche.

Teniendo en cuanta que iríamos a la casa de Delaroy, lo que significaba que el idiota de Benson iba a estar ahí, molestando claramente a Sam, y después de lo que estaba pasando en el piso de arriba, menos ganas estaba teniendo el hecho de tener que aguantar a Megan.

Sí, iba a ser una larga noche, y me quedaban seis más.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...